Titulo

Subtitulo
22; Temuco, Chile. Me gusta escribir. Es más, me atrevería a decir que es lo único que me apasiona realmente.

Si quieres lograr algo debes hacer que suceda, ser tú mismo la causa que provoque el efecto.
Si estás insatisfecho con tus resultados como estudiante, estudia;
Si quieres cambiar realmente el enfoque de tu mente, medita;
Si quieres un cuerpo fuerte y vigoroso, entrena;
Si quieres que sean buenos contigo, sé bueno tú con otros;

Nada en este mundo se produce por un simple pensamiento. El pensamiento puede ser lo esencial, pero no es suficiente. Un pensamiento debe generar una actitud, y una actitud debe movernos a la acción; no se es compasivo sólo por entender lo bueno que sería llegar a serlo, por creer serlo. Hay que obrar como tal, pero movidos por un deseo real de altruismo por todos los que nos rodean.

Vivimos en un mundo donde se requiere esfuerzo. Es lindo creer que con pensar que todo resultará bien, así será. Pero, insisto, no es suficiente. Tu experiencia misma debe demostrarte que así es: el sabio no nace siéndolo. Uno ve el resultado, pero hay un seguimiento, una constancia, una disciplina, una concentración, una dedicación, una paciencia, una preocupación. Las cosas no existen como se presentan, sino que son el resultado de la reunión de muchas condiciones, factores y causas.
Hoy todo parece espontáneo, pero no te engañes.
No se trata de estar todo el día en una tarea, de no disfrutar la vivencia de la vida en sí misma. Descansa cuando te canses; recréate si lo sientes. Pero que tu cansancio venga de un trabajo por ti para los demás, y no de una ociosidad excesiva, de una dejación y desinterés total en todo.

No malgastes tu capacidad, sino busca en qué proyectarla, piensa en cómo podrías favorecer con ella a los demás.
No seas de esos que por capricho sienten un impulso y luego quedan varados: esos son como un balde de agua sobre una roca; una vez que lo lanzas queda vacío.
Sé en cambio como las gotas de agua, éstas parten lentas, pero son constantes. En un principio logran cambios imperceptible, mas con el tiempo llegan a pulverizar cualquier roca.

Alonsobetta

Ya basta, ya basta guerrero de esta pereza de cuerpo, mente y espíritu. Tomaste tus decisiones, ahora es momento de hacerlas valer; de esforzarte por lo que quieres, de dejar esta actitud pasiva.
Toma tu arma más poderosa: la voluntad, y siembra con ella las semillas que mañana serán triunfo.
Es momento de ponerse serio, pues ya la juventud se va marchando y no puedes permitirte más errores bajo la tierna excusa de la falta de experiencia. Muchos como tú han logrado más en tus mismas condiciones. No puedes permitirte ser menos. No, tú no. Tú que quieres proteger a tantos; tú que quieres llegar tan lejos no puedes ser menos que los que pretendes ayudar.

Guerrero, es tiempo de ser firme y disciplinado, de concentrarse, de ser constante. Medita cada día para que tu mente sea como el rayo que ilumina; entrena tu cuerpo cada día para que éste sirva en sus mejores condiciones; estudia cada día todo lo que puedas para nutrir tus conocimientos, para abrir senderos más allá de la ignorancia. Pero lo más importante: sé atento a los aconteceres y aprende de ellos cuanto puedas. Hoy, no mañana, no más tarde; hoy, ahora es el momento. Aprovecha esta oportunidad, esta vida para ayudar a todos los que puedas. Pero para esto deberás prepararte en arduo esfuerzo; esa fue tu decisión, así lo decidiste por propia voluntad. Es momento de avanzar, de luchar y vencer. Sigue adelante sin miedo, confiando en tu preparación, mas siempre humilde.

Ya basta, ya basta guerrero de esta pereza de cuerpo, mente y espíritu.

Alonsobetta